Los Dan en Taekwon-Do ITF: el cinturón negro como punto de partida
Cuando un apoderado lee que un instructor es “IV Dan”, casi nunca sabe qué hay detrás de ese número, y es lógico, porque desde afuera el Taekwon-Do se entiende como una escalera de colores que termina en el negro. Adentro del dojang la historia es otra, porque el cinturón negro abre una segunda etapa que tiene sus propios grados, llamados Dan, y que puede durar toda una vida de práctica. Entender cómo funcionan ayuda a mirar con otros ojos el camino de tu hijo y también a saber qué significa el grado de quien le enseña.
Los gups construyen todo lo que viene después
Antes del negro están los gups, los diez grados de color que van desde el cinturón blanco hasta el rojo punta negra. Sería un error verlos como una sala de espera, porque en esos años se aprende casi todo lo que un practicante va a usar el resto de su vida, desde las posiciones, las defensas y las patadas hasta la distancia de combate, la teoría y la disciplina de entrenar aunque no haya ganas.
Cada examen de gup agrega una pieza, ya que el alumno aprende un tul nuevo, de Chon-Ji a Choong-Moo, que son nueve formas en total, suma técnicas más exigentes y responde preguntas de teoría que lo obligan a entender lo que hace y no solo a repetirlo. Un alumno que pasa por los gups con calma, sin saltarse etapas, llega al examen de negro con una base que se nota en cada movimiento, mientras que uno apurado llega con huecos que después cuesta mucho corregir.
Por eso en Lorca TKD celebramos cada cambio de cinturón como lo que es, un logro real que el alumno se ganó con meses de clases. Los colores tienen su propio significado, que explicamos en el artículo sobre los cinturones, y cada uno marca una etapa necesaria del camino.
Al llegar a negro, el alumno está listo para empezar
En la ITF el primer Dan se considera un grado de novato, y la comparación con un idioma ayuda a entender por qué. Durante los gups el alumno aprende el vocabulario, las posiciones, las defensas y las patadas, y las repite casi como quien recita palabras nuevas para memorizarlas; con el cinturón negro empieza a practicarlas entendiendo lo que hace, a combinarlas y a usarlas con intención, que es cuando un idioma se empieza a hablar de verdad. El cinturón negro significa que el alumno ya tiene ese vocabulario y está listo para empezar a hablar.
Por eso conviene pensar en lo que el alumno ya puede hacer cuando obtiene su primer Dan. Maneja los fundamentos sin tener que pensarlos, conoce las nueve formas de color, entiende por qué cada técnica se ejecuta como se ejecuta y tiene el criterio para corregirse solo. Recién con todo eso incorporado puede aprovechar lo que viene, y lo que viene es mucho.
El Taekwon-Do ITF tiene 24 tuls, y al recibir el cinturón negro el alumno conoce nueve. Los quince restantes se aprenden como cinturón negro, empezando por Kwang-Gae, Po-Eun y Ge-Baek en el primer Dan, y son formas más largas y complejas que exigen justamente la base que los gups dejaron instalada. Con la teoría, el combate y la comprensión de los principios del arte marcial pasa lo mismo, porque se profundizan cuando el alumno ya no tiene que preocuparse de cómo poner los pies.
Muchos alumnos descubren en esta etapa algo que antes no veían, que el Taekwon-Do también se aprende enseñando. En nuestra academia, los cinturones negros empiezan a apoyar a los grupos de menor grado como Bu-Sabumnim, es decir, ayudantes de instructor, y acompañan las clases junto a nuestro Sabumnim mientras siguen formándose. El cinturón negro les da las herramientas para empezar a enseñar, y el camino para llegar a instructor, y más adelante a maestro, sigue siendo largo.
Cómo avanzan los Dan
Los Dan van del I al IX, y en la tradición ITF se agrupan en etapas con un título propio. Del I al III Dan el cinturón negro es Bu-Sabumnim, o ayudante de instructor, del IV al VI es Sabumnim, o instructor internacional, el VII y el VIII corresponden a Sajiumnim, o maestro, y el IX Dan es Saseong-nim, gran maestro.
A diferencia de los gups, que se van sucediendo a medida que el alumno completa cada etapa, entre un Dan y el siguiente hay años de espera que ningún examen puede acortar. El último escalón muestra hasta dónde llega la exigencia, ya que según el reglamento de la ITF, para postular al IX Dan hay que esperar al menos ocho años desde el VIII, tener como mínimo 60 años de edad, haber asistido a cursos internacionales de instructores durante ese período y contar con el respaldo escrito de al menos tres grandes maestros.
Visto así, el camino completo del cinturón negro dura décadas, y es la razón por la que el Taekwon-Do se describe como un “Do”, un camino que se recorre sin apuro y en el que cada grado exige más madurez que el anterior.
Qué significa que un instructor sea IV Dan
El IV Dan es el primer grado de la etapa de Sabumnim, y con él el cinturón negro pasa a ser instructor internacional, lo que implica un compromiso mayor con la federación, tanto en el país como fuera de él. Quien lo tiene ya pasó por los gups, por los tres primeros Dan y por los años de espera entre cada uno, y en la ITF además figura en un registro público. La federación publica en su sitio, itftkd.sport, la lista de sus miembros de IV a IX Dan con el año en que obtuvieron cada grado, y cualquier persona puede buscar ahí por nombre o por país. Nuestro Sabumnim Alan Lorca aparece en ese registro como IV Dan desde 2023.
Pasar del IV al V Dan tampoco depende de cuánto quiera avanzar el instructor. La ITF exige cinco años en el grado, un curso internacional de instructores y un curso internacional de Do, dedicado a la filosofía del Taekwon-Do, ambos realizados en el extranjero, y un curso internacional de árbitros vigente para el nuevo grado, porque el que se tiene como III Dan hay que volver a hacerlo al llegar al IV. A eso se suman el conocimiento completo del programa técnico y un compromiso permanente con la federación, a nivel nacional e internacional.
Un grado serio se sostiene en los años de espera que se cumplieron, en la organización que lo otorgó y en un registro donde conste, y las federaciones con estructura cuidan con especial atención a quienes llegan desde otra organización. El mismo reglamento de la ITF, por ejemplo, suma cuatro años de espera a los candidatos a IX Dan que no obtuvieron su VII u VIII Dan dentro de la ITF. Cambiarse de federación no acorta el camino, así que cuando un grado aparece demasiado rápido conviene preguntar cuántos años de espera hubo detrás y dónde está registrado.
Lo que significa para tu hijo
Si tu hijo está en los gups, está construyendo la base de todo lo demás, y no hay forma de acelerar esa etapa sin pagarlo más adelante. Acompañarlo es valorar cada cinturón, sin preguntarle a cada rato cuánto le falta para el negro, algo que desarrollamos en cómo acompañar a tu hijo en el camino del cinturón negro sin presionarlo.
Y si algún día llega al cinturón negro, que no sea la meta final de la historia, y ese día celebra lo que construyó durante años, y también que por fin tiene lo necesario para descubrir la parte del Taekwon-Do que solo se abre a quienes llegaron hasta ahí.
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